viernes, 22 de mayo de 2015

QUE HAY EN MI CORAZÓN...segunda parte

....Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina la persona...Mateo 15:18


En la anterior nota vimos que nuestro corazón tiene una cantidad de habitaciones que en su mayoría desconocemos que existen y que nos causan alguna clase de sentimientos que nos hacen daño.
En alguna ocasión estaba yo aconsejando mis tres hijos acerca de los estudios, inicie diciendo lo aplicada que fui en mis estudios universitarios nada fácil pero que con mucho esfuerzo lo logré, a mitad de conversación mi voz comenzó a quebrarse hasta que no pude seguir hablando las lágrimas no me lo permitían.  Traté de hacerlo por una segunda vez y nuevamente sucedió el mismo episodio. Consulté con una amiga cristiana de mayor conocimiento de Dios y comencé por tercera vez mi historia ahora si terminando  con mucho llanto y dolor en mi corazón.
En primer lugar desconocía que por 33 años había albergado en mi corazón un dolor tan grande ocasionado por mi madre, cuando junto con mis amigas planeaba entrar a la universidad y ella me dice que no podían pagarme a mi eso tan anhelado, me había preparado para pasar los exámenes ...oh Dios pase llorando todo un día sin salir de mi habitación, mis sueños se desvanecían. Ya de noche hinchada de llorar llega mi hermano mayor y pregunta que me sucede?..y al enterarse su respuesta fue haremos lo imposible para que vayas.....y así fue lo logré.
Por qué este episodio me dejó marcas? era dolor, tristeza, así mismo sin darnos cuenta vamos guardando un sinnúmero de recuerdos olvidados que son los causantes de dañarnos, de quitar la lozanía de nuestro rostro, nos amargamos.
Pero contamos con un Amigo súper especial El Espíritu Santo de Dios, si, es el que nos recuerda que ya es tiempo de limpiar esa habitación y que El se encarga de ayudarnos en el proceso para que seamos humildes y reconozcamos lo que nos afecta, le pedí perdón a mi madre que con extrañeza ya no recordaba lo que yo le decía.

Podemos imaginarnos cuántas habitaciones tenemos en nuestro corazón para ser desocupadas por el Espíritu Santo de Dios....No!!... sólo EL lo puede hacer por lo que te invito a hacer la siguiente oración para que le entregues la llave de tu Corazón al Señor:  
                             " Hoy vengo a ti Padre amado, a darte gracias por hacerme tu hijo y pedir que tu Santo Espíritu revise mi corazón y saque todo lo que no sirve, que me permitas ver lo que haces conmigo y pueda ser testimonio de tu amor por mi. en nombre de Jesús...amén."  

No hay comentarios:

Publicar un comentario