martes, 8 de junio de 2021

 

EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL

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Lo más importante en la vida de un cristiano es estar involucrado en el proceso de madurez espiritual. El crecimiento espiritual es fundamental para la vida de un creyente, al igual que el crecimiento físico es fundamental para la vida de una persona. Sería algo muy trágico para un cristiano que permaneciera en un estado de infancia espiritual durante toda su vida, y lamentablemente, eso es exactamente lo que sucede en muchos casos. Las iglesias están llenas de personas que en realidad nunca han crecido espiritualmente. A estos individuos parece no importarles estar progresando espiritualmente y ser de mayor utilidad a Dios, siendo sus representantes en este mundo, mostrando su madurez como creyentes. El Apóstol Pedro nos habla acerca del alimento espiritual para el crecimiento 1 Pedro 2:2

Estos son algunos de los conceptos erróneos sobre el crecimiento espiritual:

1.    El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con nuestra posición en Cristo: Llegar a ser cristiano es un milagro instantáneo. Es posible que haya un largo proceso exponiendo a alguien al Evangelio; pero el punto real de la salvación se produce en un momento milagroso, donde uno nace de nuevo y usted es colocado por Dios en el cuerpo de Cristo al creer en Él. “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!” – 2 Co 5:17. Pero después de la conversión, depende de cada quien crecer en la fe.

2.    El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con el tiempo: El tiempo debería de ser un factor en la madurez del creyente, pero no es el tiempo en sí lo que da la madurez a alguien, sino es el compromiso de cada quien para crecer lo que hace la diferencia. No medimos el crecimiento espiritual por el número de años después de nuestra conversión.

3.    El crecimiento espiritual no es cuestión de conocimiento acumulado solamente: La clave es lo que haces con el conocimiento adquirido. Por otro lado, el conocimiento puede traer orgullo, lo que es contraproducente porque reduce el crecimiento espiritual, “…El conocimiento envanece, pero el amor edifica.” – 1 Co 8:1

 Tener los conocimientos no se puede equiparar a la madurez.

4.     El crecimiento espiritual no es cuestión del amor de Dios: Dios nos ama de la misma manera sin importar si somos pecadores o creyentes. No hay grados de amor o diferencia con Dios cuando uno se convierte en un creyente. Él ama a todas las personas por igual — incluso a los incrédulos. No se puede ganar más del amor de Dios.Mateo 5:43-48

5.    El crecimiento espiritual no está vinculado a la actividad religiosa: Algunas personas piensan que ser activo en la iglesia les ayudará al crecimiento espiritual al ser miembros del comité o cantar en el coro. Pero los fariseos estaban muy ocupados en la religión, y nadie estaba más lejos de la verdad, como Jesús dijo: “El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. Pero yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”.” –Mateo 7:22-23

El estar ocupado no calificar a alguien para la salvación, ni para el crecimiento espiritual.

6.    El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la prosperidad y la salud: Muchas personas comparan su situación económica con el favor de Dios. Si tienen mucho, piensan que Dios los bendijo por ser un maravilloso cristiano, pero esto no tiene nada que ver con la madurez espiritual. Y a su vez, si un creyente sufre no significa que sea por sus pecados.

Crecimiento Espiritual

Entonces, ¿qué es el crecimiento espiritual? Hay tres elementos de crecimiento espiritual, sucede por medio de la Palabra de Dios, del Espíritu de Dios, y en respuesta a la orden de Dios. Estos son los elementos clave para crecer en la vida, para la gloria de Dios. El crecimiento espiritual es llevar nuestra vida práctica hacia nuestra posición en Cristo. Ahora, lo que queremos hacer es progresar en nuestra vida práctica para vivir de una manera que es comparable a nuestra posición perfecta en Cristo. La clave para comprender y experimentar el crecimiento espiritual se encuentra en - 2 Pedro 3:18

“Más bien, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien sea dada la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.”

En la medida en que nosotros glorifiquemos a Dios, comenzaremos a crecer. Tenemos que comprometernos a glorificar a Dios con el fin de continuar creciendo. Pero la historia del hombre ha mostrado que no puede crecer porque se niega a glorificar a Dios, el crecimiento espiritual va en descenso, no en ascenso. El hombre se ha inventado sistemas idólatras en donde adora a hombres como dioses, animales y entes imaginarios, que lo llevo a abandonar por completo el concepto de glorificar a Dios; como nos dice el apóstol Pablo en Romanos 1:23.

La gloria de Dios está en Jesucristo y debe brillar a través de nosotros, Su iglesia. Imagine, si una persona no da gloria a Dios, él va en contra de su propio propósito en el universo y en contra de Dios, que cosa tan grave. Pero Dios vuelve a darnos la ayuda que necesitamos, como lo explica el apóstol Pablo2 Co 3:18

El apóstol Pablo dice que a medida que nos enfocamos en Dios, somos cambiados de un nivel de gloria al siguiente nivel de gloria por el Espíritu del Señor. El poder detrás del crecimiento espiritual de todo cristiano es el Espíritu Santo. Por ello, vivir una vida llena del Espíritu para obedecer la Palabra de Dios, y glorificando al Señor es el impulso necesario para la madurez espiritual.

 


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