EL
CRECIMIENTO ESPIRITUAL
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Lo más importante en la vida de un cristiano
es estar involucrado en el proceso de madurez espiritual. El crecimiento
espiritual es fundamental para la vida de un creyente, al igual que el
crecimiento físico es fundamental para la vida de una persona. Sería algo muy
trágico para un cristiano que permaneciera en un estado de infancia espiritual
durante toda su vida, y lamentablemente, eso es exactamente lo que sucede en
muchos casos. Las iglesias están llenas de personas que en realidad nunca han
crecido espiritualmente. A estos individuos parece no importarles estar
progresando espiritualmente y ser de mayor utilidad a Dios, siendo sus
representantes en este mundo, mostrando su madurez como creyentes. El Apóstol
Pedro nos habla acerca del alimento espiritual para el crecimiento 1 Pedro 2:2
Estos son algunos de los conceptos
erróneos sobre el crecimiento espiritual:
1.
El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con
nuestra posición en Cristo: Llegar a ser cristiano es un milagro instantáneo. Es
posible que haya un largo proceso exponiendo a alguien al Evangelio; pero el
punto real de la salvación se produce en un momento milagroso, donde uno nace
de nuevo y usted es colocado por Dios en el cuerpo de Cristo al creer en
Él. “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha
convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha
comenzado!” – 2 Co 5:17. Pero después de la conversión, depende de cada quien
crecer en la fe.
2.
El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con el
tiempo: El tiempo debería de ser un factor en la madurez del creyente, pero no es
el tiempo en sí lo que da la madurez a alguien, sino es el compromiso de cada
quien para crecer lo que hace la diferencia. No medimos el crecimiento
espiritual por el número de años después de nuestra conversión.
3.
El crecimiento espiritual no es cuestión de
conocimiento acumulado solamente: La clave es lo que haces con el
conocimiento adquirido. Por otro lado, el conocimiento puede traer orgullo, lo
que es contraproducente porque reduce el crecimiento espiritual, “…El
conocimiento envanece, pero el amor edifica.” – 1 Co 8:1
Tener los conocimientos no se puede
equiparar a la madurez.
4.
El crecimiento espiritual no es cuestión del amor de
Dios: Dios nos ama de la misma manera sin importar si somos pecadores o
creyentes. No hay grados de amor o diferencia con Dios cuando uno se convierte
en un creyente. Él ama a todas las personas por igual — incluso a los
incrédulos. No se puede ganar más del amor de Dios.–Mateo 5:43-48
5.
El crecimiento espiritual no está vinculado a la
actividad religiosa: Algunas personas piensan que ser activo en la iglesia les ayudará al
crecimiento espiritual al ser miembros del comité o cantar en el coro. Pero los
fariseos estaban muy ocupados en la religión, y nadie estaba más lejos de la
verdad, como Jesús dijo: “El día del juicio, muchos me
dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu
nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. Pero yo les responderé: “Nunca
los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”.”
–Mateo 7:22-23
El estar ocupado no calificar a alguien para la salvación, ni para el
crecimiento espiritual.
6.
El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la
prosperidad y la salud: Muchas personas comparan su situación económica con
el favor de Dios. Si tienen mucho, piensan que Dios los bendijo por ser un
maravilloso cristiano, pero esto no tiene nada que ver con la madurez
espiritual. Y a su vez, si un creyente sufre no significa que sea por sus
pecados.
Crecimiento
Espiritual
Entonces, ¿qué es el
crecimiento espiritual? Hay tres elementos de crecimiento espiritual, sucede
por medio de la Palabra de Dios, del Espíritu de Dios, y en respuesta a la orden de Dios. Estos son los elementos clave para
crecer en la vida, para la gloria de Dios. El crecimiento espiritual es llevar
nuestra vida práctica hacia nuestra posición en Cristo. Ahora, lo que queremos
hacer es progresar en nuestra vida práctica para vivir de una manera que es
comparable a nuestra posición perfecta en Cristo. La clave para comprender y
experimentar el crecimiento espiritual se encuentra en - 2 Pedro 3:18
“Más bien, crezcan en la
gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien sea
dada la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.”
En la medida en que
nosotros glorifiquemos a Dios, comenzaremos a crecer. Tenemos que
comprometernos a glorificar a Dios con el fin de continuar creciendo. Pero la
historia del hombre ha mostrado que no puede crecer porque se niega a
glorificar a Dios, el crecimiento espiritual va en descenso, no en ascenso. El
hombre se ha inventado sistemas idólatras en donde adora a hombres como dioses,
animales y entes imaginarios, que lo llevo a abandonar por completo el concepto
de glorificar a Dios; como nos dice el apóstol Pablo en Romanos 1:23.
La gloria de Dios está en Jesucristo y
debe brillar a través de nosotros, Su iglesia. Imagine, si una persona no da
gloria a Dios, él va en contra de su propio propósito en el universo y en
contra de Dios, que cosa tan grave. Pero Dios vuelve a darnos la ayuda que
necesitamos, como lo explica el apóstol Pablo– 2 Co 3:18
El apóstol Pablo dice que a medida que
nos enfocamos en Dios, somos cambiados de un nivel de gloria al siguiente nivel
de gloria por el Espíritu del Señor. El poder detrás del crecimiento
espiritual de todo cristiano es el Espíritu Santo. Por ello, vivir una vida
llena del Espíritu para obedecer la Palabra de Dios, y glorificando al Señor es
el impulso necesario para la madurez espiritual.